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México, país más saqueado de América Latina
Juan Solís.
juan.solis@eluniversal.com.mx
Diario El Universal
Martes 10 de junio de 2008 |
En México cuatro de cada cinco obras robadas nunca son recuperadas,
80% de los asentamientos de la península de Yucatán han sido
saqueados, además 10 mil 485 sitios arqueológicos, de los más de 35
mil con que cuenta el país, son explorados antes por saqueadores que
por el INAH.
Ante este panorama es probable que en los próximos 50 años, México
haya perdido la mitad de sus bienes culturales. Así lo vislumbra el
investigador Fernando Báez, autor de El saqueo cultural de América
Latina. De la conquista a la globalización, editado por Random House
Mondadori, bajo el sello Debate.
“México es el punto crítico. Lanzo una alerta acerca de las
condiciones en que se encuentra el patrimonio cultural mexicano, a
merced de bandas que operan con complicidades políticas que
comprometen a altos funcionarios de las fuerzas armadas mexicanas”,
asegura Báez, quien toma el auricular desde su oficina en la
dirección de la Biblioteca Nacional de Venezuela, que ocupa desde
hace 45 días.
“A algunos les manifesté mi deseo de que esto pasara de ser una
denuncia a una investigación judicial, pero no se han tomado las
medidas pertinentes en México.”
El autor no da nombres, por razones de seguridad y para no
comprometer a la editorial. Por otro lado, no quería alertar a los
implicados y sí a los gobiernos para que inicien las denuncias
judiciales.
Cuenta que este libro viene a completar la trilogía de la memoria,
integrada también por Historia Mundial de la destrucción de libros y
La destrucción cultural de Irak.
“Este libro implicó para mí mucho más peligros a la hora de
investigar que el de Irak. En zonas como Perú o México existen
mafias que me intimidaron durante la investigación”, dice el también
novelista.
“Me amenazaron varias veces, sobre todo coleccionistas preocupados
por el hecho de que el libro pueda remover varias conciencias.
Publicamos las rutas de saqueo en Perú y eso les alteró el negocio,
porque muchas veces ellos les alquilan las rutas a los
narcotraficantes.”
Báez dice que el tráfico ilícito de bienes culturales en América
Latina es un gran negocio, es el tercer delito más rentable en la
región.
“El tráfico de bienes culturales se ha ligado con el narcotráfico.
Las obras de arte se están convirtiendo en moneda para los grandes
narcotraficantes que acumulan piezas específicas para tener una
forma de lavado (de dinero) muy directa, que les permite tener una
forma de interacción con grupos interesados en Europa. Los
traficantes de droga se han vuelto muy versátiles.”
El saqueo de sitios arqueológicos y de arte sacro se hace por
listas, lo que facilita su ubicación. Otra factor decisivo es la
participación de intermediarios y la baja seguridad que hay tanto en
sitios como en templos y museos. El resultado: la pérdida de
prácticamente 60% del patrimonio prehispánico y colonial.
“Estoy decepcionado por el poco esfuerzo que hacen nuestros
gobiernos para proteger nuestra memoria. Las comunidades deben
organizarse y entender que esto es un problema de seguridad
nacional.”
Báez concluye que otros de los enemigos del patrimonio son los
efectos del cambio climático y el llamado turismo cultural, que se
lleva fragmentos de piezas o edificios como souvenirs.
“Hay que agregar los asentamientos arqueológicos submarinos, que no
están siendo atendidos por ningún gobierno de América Latina y que
son víctimas de un descarado expolio por parte de compañías
estadounidenses, muy activas en busca del vulgar oro.”
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