Orden y desorden en el Wall Mapu:
formas de organización identitaria.
Autores: Juan Carlos Radovich (INAPL
UBA) y Alejandro Balazote (UBA UNCPBA)
Resumen: En esta ponencia analizamos
las percepciones medioambientales y su relación con las practicas
económicas de pobladores mapuche asentados en la provincia de
Neuquen, ámbito de producción energética por excelencia. Las explotaciones
hidrocarburíferas e hidroenergéticas conllevan procesos de inversión
de capital han afectado a sectores populares, pequeños productores
y por sobre todo a poblaciones mapuche pauperizadas. En otros
trabajos hemos estudiado estos temas, nos proponemos aquí analizar
como la dirigencia de las organizaciones etnicistas plantea las
demandas de los afectados, como en su estructuración discursiva
se amalgaman elementos económicos y simbólicos al tiempo que se
construye un tipo particular de identidad cultural que resulta
funcional para viabilizar acciones pragmáticas.
Introducción.
La afectación de numerosos pobladores
mapuche residentes en distintos parajes de la provincia de Neuquen
como consecuencia de la ejecución de ciertas actividades económicas
que implican un violento proceso de inversión y desinversión de
capital ha sido denunciada por diversas organizaciones indianistas
de esta provincia durante los últimos años.
El impacto social que ocasionan estas
actividades productivas es sin duda uno de los aspectos en los
cuales se manifiesta en la actualidad la violencia ejercida por
el Estado nación sobre este pueblo, no ya a partir del empleo
de las armas como antiguamente sino mediante la implementación
de determinadas medidas económicas que favorezcan el desarrollo
de la explotación hidroenergética e hidrocarburífera de la cuenca
neuquina.
Debido a esto se han construido una
serie de represas sobres los ríos Limay y Neuquen, así como también
se ha montado la infraestructura necesaria para la extracción,
procesamiento y distribución de petróleo y gas lo cual ha causado
innumerables perjuicios al pueblo mapuche.
La realización de grandes obras, en
particular las represas hidroeléctricas y la explotación hidrocarburífera
gasifera y petrolífera constituyen un tipo particular de producción.
En ambas se desarrollan una serie de "actividades a término"
producto de una planificación específica. Los aspectos centrales
de la misma son determinados sobre la base de un horizonte temporal
previamente definido, sea por el cronograma de obra o por las
reservas estimadas. Las alteraciones que puedan producirse sobre
este horizonte (modificación del cronograma de obra o ampliación
de las reservas) en nada modifican las características de este
tipo particular de inversión.
El fin de la presa, la culminación
de un ducto, o el agotamiento de las reservas gasíferas y petrolíferas
tendrán una consecuencia inmediata: La localización de los capitales
en otras áreas o regiones de mayor rentabilidad. La desinversión
es la consecuencia temida de un proceso de "inversión a término"
que conllevan estas actividades.
Es posible diferenciar claramente este
tipo de inversiones de las realizadas en otras ramas de actividad.
En estas últimas la dinámica del capital esta pautada por la nivelación
de la tasas de ganancias y su flujo se determinara (en condiciones
ideales) en torno a este criterio. La selectividad del capital
no esta fijada en principio mas que por el nivel de beneficio
obtenido. Así, su localización espacial es relativamente "independiente"
de la "proximidad" de los ámbitos productores y los
de consumo. Las constricciones de su ubicación no se relacionan
exclusivamente con la localización de las materias primas. En
la medida que el abastecimiento de los mismos puede realizarse
de ámbitos alternativos. De acuerdo con esto el proceso de producción
no necesita desplazarse espacialmente.
Por el contrario la generación hidroenergética
y la explotación hidrocarburífera implican una localización del
capital que esta dada por la existencia de recursos. La heterogeneidad
espacial de su distribución fija las pautas de la selectividad
de las inversiones.
Por sus características, estas inversiones
se vinculan de una manera específica con el medio ambiente, dado
que ocasiona profundas modificaciones en la naturaleza. Somos
concientes que toda actividad productiva produce la alteración
del entorno natural pero las que aquí señalamos, lo hacen de una
manera cualitativa y cuntitativamente diferente. El desvío de
ríos, la creación de lagos artificiales, el agotamiento de los
recursos no renovables, la contaminación de suelos, la modificación
de la estructura de los subsuelos por el empleo de explosivos
son algunas de sus consecuencias.
Los efectos sociales de la desinversión
de capital sobre las poblaciones afectadas, una vez finalizadas
las actividades productivas resultan mayores porque operan sobre
un entorno natural fuertemente modificado. El agotamiento de algunos
recursos, los impactos sobre la flora y la fauna, el deterioro
de las cubiertas vegetales son algunas de las efectos negativos
que este tipo de actividades que impactan sobre las poblaciones
afectadas limitando sus estrategias de reproducción.
En la provincia de Neuquen, ámbito
de producción energética por excelencia , las explotaciones que
conllevan procesos de inversión de capital han afectado a sectores
populares, pequeños productores y por sobre todo a poblaciones
mapuche pauperizadas. En otros trabajos hemos estudiado estos
temas , nos proponemos aquí analizar como la dirigencia de las
organizaciones etnicistas plantea las demandas de los afectados,
como en su estructuración discursiva se amalgaman elementos económicos
y simbólicos al tiempo que se construye un tipo particular de
identidad cultural que resulta funcional para viabilizar acciones
pragmáticas.
Orden económico orden simbólico.
Las organizaciones indianistas de la
provincia de Neuquen plantean una política de duro enfrentamiento
a los gobiernos provincial y nacional. Se manifiestan abiertamente
en contra de la implementación del modelo económico neoliberal,
y cuestionan la política seguida por la administración neuquina
para con el pueblo mapuche. En lo que concierne al impacto ocasionado
por la explotación energética responsabilizan a ambas administraciones
de llevar a cabo una política cómplice con los intereses de las
empresas energéticas.
"Ayer por nuestras tierras
aptas para la agroganadería. Hoy el libre mercado nos visita
tras nuestros recursos subterráneos gas y petróleo" (Documento
S/D).
La visión histórica de estas agrupaciones
vincula el proceso de afianzamiento del Estado Nacional con la
implantación de un orden económico y un orden cósmico contrarios
a las concepciones mapuche.
"En esta invasión militar
se impuso un nuevo principio, un nuevo orden. Un orden donde
el hombre es el centro y la naturaleza es algo que se puede
dominar, que está a su servicio, con el objeto de lucrar.
Un orden estamentado entre seres superiores e inferiores"
(Wallmapuche-ixofillmogen. Documento de trabajo. Primer taller
local región sur. ).
Las demandas específicas sobre los
daños causados por las inversiones que hemos comentados párrafos
mas arriba se estructuran bajo un discurso que vincula lo económico
con lo cultural
Las relaciones entre el orden económico
y el orden cósmico establecidos por el dominio winka centrados
en la lógica reproductiva del capital plantean una relación jerárquica
entre el hombre y las demás "fuerzas de la naturaleza".
Esta concepción antropocéntrica resulta contradictoria con el
"orden de los pueblos originarios" basado en el equilibrio,
la armonía y la simetría "donde el mapuche es un newén (fuerzas
o poderes del universo) más del Wall Mapu (territorio).
Parafraseando a Balandier (1997) se
construye un universo simbólico en el que el orden mapuche y el
orden general del mundo son la misma cosa. El hombre, lo social
y la naturaleza son pensados de una manera holistica .
Este ordenamiento surge del equilibrio
y la complementariedad de los newén. Cada uno de ellos tiene un
rol específico y es responsable del equilibrio del Wall Mapu (territorio)
y el mapudungun, el idioma que permite la comunicación entre los
mismos.
"El hombre, el che, es un
newén mas del Wallmapu. El Mapuzungun o Mapuchezugun, el habla
de la tierra, no es un idioma que pertenezca solo al che,
sino que es la manera en que las fuerzas o newén se comunican
entre sí. Es por eso que cuando la Machi o la Pillan Kuse
toma contacto con su newén, este se comunica con ella en mapuzungun"
(Wallmapuche-ixofillmogen. Documento de trabajo. Primer taller
local región sur).
La comunicación entre los hombres y
los distintos newén se realiza pues a través del mapudungun, que
además de ser un código comunicacional es fuente misma de sabiduría,
en la medida que permite un tipo de relación específica con la
naturaleza. El mapudungum es causa de conocimiento e indicador
de la identidad del pueblo mapuche, identidad que desde este discurso,
no se construye únicamente en relación con otros pueblos sino
también en relación a los distintos newén del Wall Mapu.
"Hoy trasmitimos este saber
desde la palabra escrita, pero la fuente de conocimiento -kimvn
ha sido y sigue siendo nuestro mapuzungun. A él recurrimos
para encontrar explicación científica sobre nuestra vida y
su fundamento. Por ello comprobamos que es difícil para el
no mapuche acceder a la esencia del kimvn mapuche, al no poseer
el conocimiento del mapuzungun" (Wallmapuche-ixofillmogen.
Documento de trabajo. Primer taller local región sur. ).
La eficacia simbólica de la lengua
mapuche no se debe a la configuración de un tipo de liturgia específica
o a la ejecución de una determinada secuencia ritual, sino que
es a través suyo que las regularidades naturales y sociales se
vinculan.
En relación a las primeras es importante
aclarar que la noción de Mapu (tierra) no se limita a la superficie,
incluye el espacio (Wenu Mapu) y el subsuelo (Minche Mapu) . Las
relaciones entre los distintos integrantes de estos ámbitos espaciales
se presentan armónicas y reproducen las mantenidas entre los distintos
integrantes de la sociedad mapuche. Desde esta concepción una
agresión al Wall Mapu es una agresión al pueblo mapuche. Como
ya señaláramos los responsables de las acciones que deterioran
el territorio resultan ser el gobierno provincial y el nacional,
representantes del winka y sus intereses. Ambos, fuertemente dependientes
de las empresas energéticas y de los organismos internacionales
(FMI, Banco Mundial) que imponen programas y políticas que profundizan
el sometimiento del pueblo mapuche.
Desde el discurso de las organizaciones
etnicistas se construye una visión preterista que imagina a las
comunidades indígenas en general y al pueblo mapuche en particular
como armónicas , no solo en las relaciones entre los hombres,
sino también entre éstos y los demás componentes del medio ambiente.
El conflicto intraétnico se subsume en el interétnico. Como resultado
de una construcción de opuestos, una ideología solidaria, centrada
en la comunidad se opone al individualismo salvaje del sistema
capitalista. La complementariedad y la cooperación entre las partes
arroja fuera de los límites de la etnía la competencia, la irracionalidad
del mal uso de los recursos naturales y la puja por el poder .
"Nosotros tenemos la machi
que tiene la sabiduría de la medicina, tenemos el lonko que
es el que nos va a conducir, nuestras autoridades religiosas
(Pillan Kuse)... nada va separado, cada uno es un integrante
de la comunidad de la sociedad mapuche y cumple un rol, un
rol específico..." (Dirigente de Coordinación de Organizaciones
Mapuche).
El equilibrio es resultado del acceso
del hombre al mapudungun. El vínculo entre ambos es el garante
del orden entre los distintos integrantes del Wall Mapu. La responsabilidad
de la armonía territorial no recae exclusivamente sobre uno u
otro sino en la relación entre ambos. Sin embargo, otros hombres,
los winka pueden por si mismos alterarlo.
La agresión y el desorden se identifican
con el winca y no con el sistema económico capitalista. El otro
es genérico y las contradicciones en su interior no revisten mayor
importancia en al análisis de las organizaciones. A diferencia
de las cosmovisión mapuche, el winka construye un sistema de representaciones
en el cual el hombre es el elemento de dominación de la naturaleza.
"El wallmapuche- territorio
mapuche sangra por sus cuatro partes mientras el depredador
winka impulsa la ideología del lucro y el consumismo extremo,
explotador de la naturaleza" (Documento de trabajo. Primer
taller local región sur.).
La subordinación del pueblo mapuche
al Estado Nación devino en la pérdida del control de su Wall Mapu.
El reclamo de las organizaciones indígenas pasa por una redefinición
de las relaciones con el Estado Nación que apunte a la implantación
de un régimen autonómico.
"Queremos que el Estado argentino
entienda que dentro del estado hay pueblos. Pueblos que están
sometidos por el Estado. Los indios buscamos nuestra autonomía"
(Dirigente de la Confederación de organizaciones mapuche).
La vinculación del concepto de autonomía
con los de "pueblo originario" y "territorio"
permite la construcción de líneas políticas. La concepción de
autonomía no se plantea como un simple reconocimiento de la diversidad
cultural por parte del Estado sino que a partir de la misma se
acepte que los grupos étnicos puedan tener autoridad y control
efectivo sobre el Wall Mapu. El concepto de territorio es entendido
como:
"...un espacio de la naturaleza
que se encuentra bajo influencia cultural y [el] control político
de un pueblo (...) Nuestro nombre expresa la autoidentificación
cultural como gente de la tierra , ce de
la mapu. Por ello el territorio es un derecho natural,
irrenunciable para la concepción filosófica y religiosa mapuche"
(Documento de trabajo. Primer taller local región sur. ).
"El territorio para el mapuche
no es solamente tener 10.000 ha alambradas. El territorio
en la cosmovisión mapuche es todo , el aire, lo que esta abajo,
lo que esta arriba... todo es el territorio. Ese es el pensamiento
del mapuche..." (Dirigente de la Confederación de organizaciones
mapuche).
Las representaciones simbólicas sostienen
el reclamo del control territorial al cual el pueblo mapuche debe
acceder por "derecho natural". La cultura, en términos
discursivos, es un argumento para acceder al control de los recursos
, la identidad, sustento del planteo de autoridad política, al
tiempo que el concepto de territorio resulta funcional para plantear
la demanda sobre el dominio integral de las riquezas.
"Que queremos los mapuche
cuando reclamamos derechos territoriales? Estamos buscando
la posibilidad que se nos adeuda de ejercer influencia y control
sobre lo que ocurre en ese espacio territorial. Se está, por
lo tanto, persiguiendo el objetivo de participar colectivamente
en las decisiones que afecten a ese territorio y a los recursos
existentes en él" (Documento de trabajo. Primer taller
local región sur ).
La cultura se convierte en instrumento
del reclamo. El discurso de las organizaciones enfatiza la diferente
cosmovisión de los mapuche frente a las construcciones simbólicas
del winca. Las disímiles percepciones del entorno natural se corresponderían
con diferentes modalidades de apropiación. Lo ideacional resulta
explicativo de este tipo de vinculación y en ningún momento entra
en consideración el grado de desarrollo de las fuerzas productivas
disponible por wincas y mapuches.
Los planteos que propician la armonía
con el medio ambiente relacionan la destrucción de la "biodiversidad"
(sic) con la destrucción del pueblo mapuche. A Partir de un intenso
trabajo clasificatorio se organiza la identidad y la alteridad.
Se le adjudica a los mapuche poseer el conocimiento y la sabiduría
de regular adecuadamente las relaciones con la naturaleza.
"Abajo está la riqueza de
adentro de la tierra de donde uno se nutre. Todo hace al mundo
mapuche, al universo mapuche. No sacamos la riqueza que tiene
la tierra, que por algo la tiene, no la explotamos...por ahí
hay oro y no lo sacamos porque lo hemos estado guardando...
Depende del tiempo cuanto vamos a sacar. En un tiempo sacábamos
la piedra para hacer flechas... La madre Naturaleza nos dio
el conocimiento, con que piedra las teníamos que hacer...
donde estaban esas piedras y cuantas íbamos a ir usando..."
(Dirigente de la Confederación de organizaciones mapuche).
A la construcción preterista de una
histórica etapa ideal en la que reinaba el equilibrio entre los
distintos newén le sigue la situación de contacto interétnico.
Con la llegada del winka comienza el desequilibrio, la zozobra
y las pérdidas para el pueblo mapuche.
Un caso concreto.
En este punto queremos ejemplificar
como la producción simbólica que hemos analizado en el apartado
anterior se estructura en un caso particular de agresión al Wall
Mapu. Nos referimos al impacto ambiental que sufren los pobladores
de la agrupación Painemil como consecuencia de las actividades
extractivas desarrolladas por empresas hidrocarburiferas.
La reserva se localiza a 100 km. de
Neuquén Capital y a 5 Km. de Añelo sobre el río Neuquén. Los pobladores
de dicha agrupación se encuentran asentados sobre una angosta
planicie comprendida entre las bardas que sirven como límite a
los embalses del complejo Cerros Colorados y el río Neuquén.
En sus predios se lleva a cabo una
intensa explotación de las reservas gasíferas cuyo responsable
es la privatizada empresa YPF. El impacto de esta producción sobre
la vida cotidiana de los integrantes de la Agrupación Painemil
es muy grande. El deterioro ambiental y de las condiciones de
vida de los crianceros mapuche llega al punto tal que resulta
inviable (en los términos actuales) la coexistencia de la explotación
gasífera y la producción ganadera, base del sustento de los habitantes
de Painemil.
Las organizaciones indianistas vinculan
la agresión al Wad Mapu tal como el que llevan a cabo las empresas
energéticas a partir de la actividad extractiva, por lo que la
pérdida de ciertos dones adquiere una dimensión particular.
"Desde hace años comenzaron
a morir puf newén en Painemil. Painemil significa oro celeste.
El Painemil tuwun no se desarrolló mas normalmente, separado
de su unidad esencial, de su identidad. Se escondió el mapudugun-habla
de la tierra hasta olvidarse, se perdió el Nor Mogen-normas
de convivencia, se ocultó Ad Mogen-, se olvidó el Nguillatun,
no hay Pillán Kuse- autoridad religiosa, no se conoce lawen-medicina,
ni machitun-acto de curar. Se perdió newén. Murió la memoria"
Coordinación de Organizaciones Mapuche. (Wallmapuche-ixofillmogen.
Documento de trabajo. Primer taller local región sur).
El impacto sobre el Wall Mapu y el
desequilibrio del Ixofillmogen es sustancialmente mayor en el
caso de Painemil. Las agresiones sobre ambos no son solo daños
a determinados recursos naturales sino que atentan también contra
la existencia cultural de los pobladores de la agrupación.
"La mapu y sus recursos naturales
nos dan vida y tienen un significado profundo para nuestro
pueblo. No son simples objetos de lucro. Conforman la esencia
de nuestra existencia física y cultural, porque nos alimenta,
nos dan salud y nos ayudan a ser pueblo" (Documento de
trabajo. Primer taller local región sur ).
En el discurso de las organizaciones
se homologa la pérdida de ciertos "rasgos culturales"
con la pérdida de la identidad mapuche. El esencialismo se expresa
en forma mayúscula cuando se vincula Mapuche-Tierra-Territorio.
La pérdida del pu newén, del mapudungun, del tuwún, del machitún,
del Nguillatun equivalen a la pérdida de la memoria (ver testimonio
citado mas arriba) implica un no reconocerse como pueblo. Creemos
que la ausencia de estos elementos culturales no impide la constitución
del pueblo mapuche como sujeto histórico. No practicar mas el
Nguillatun, no hablar en lengua ni recurrir a la machi en caso
de enfermedad, no necesariamente implican la pérdida de la memoria.
El ejercicio de la misma, se manifiesta en la comprensión de un
proceso histórico particular que explique las actuales condiciones
de vida del pueblo mapuche.
En Painemil el ejercicio de la memoria
permitió reconocerse como mapuches para enfrentar a la mas poderosa
empresa asentada en el territorio nacional (YPF), utilizando todos
los recursos de que disponían, al tiempo que eran respaldados
por organizaciones e instituciones dada su condición de mapuches.
Fue precisamente la memoria la que
les permitió relacionar su pasado de mapuches reasentados al inicio
de siglo sobre la margen del río Neuquén como resultado de un
proceso económico, político y militar, con sus problemas actuales.
Vincular el impacto sufrido hace mas de cien años (como consecuencia
de la derrota militar) por la aplicación de un nuevo modelo económico
y la disputa por el control de los recursos, con los efectos sufridos
ante el avance de las políticas económicas sustentadas en la doctrina
neoliberal.
Para finalizar este apartado quisiéramos
señalar que el discurso de los afectados pobladores de la agrupación
Painemil no reproduce en su totalidad el desarrollado por los
dirigentes de las agrupaciones indígenas. La mayor parte de los
mapuche asentados en la reserva desconoce por completo la lengua
mapuche, esto no significa que estén impedidos de la producción
de un discurso etnicista pero si que la estructuración del mismo
difiera en parte del desarrollado por las otrganizaciones indigenistas.
Las prácticas cobran una dimensión distinta en relación a las
representaciones.
La tierra no es solo la expresión simbólica
de la etnicidad, constituye también un objeto y un medio de trabajo
a partir de los cuales los mapuche de la reserva pueden garantizar
su reproducción social. La identificación y la lucha por la tierra
de los mapuche es resultado de premisas no disociadas: el control
de los recursos (a través del control del Wall Mapu) y la construcción
de una identidad específica a partir de esta relación.
" (...) Para nosotros los
mapuche, la tierra tiene fuerza propia, como así también todos
los seres que habitan en ella le pertenecen, el hombre incluido.
(...) El mapuche sin tierra no es mapuche (...)" (Miembro
del Consejo Asesor Indígena).
La pérdida del mapudungun que en el
plano del discurso se plantea como, la pérdida de la sabiduría
a partir de la cual se está imposibilitado de relacionarse sabiamente
con los demás newen, significa en la práctica el quiebre de un
código específico, cuya existencia facilita o dificulta las posibilidades
de articular respuestas políticas, que permitan revertir la condición
de subordinación de los mapuche. De esta manera, la pérdida del
mapudungun deviene en la delimitación de un campo simbólico propio
a partir del cual reformular dinámicamente su identidad colectiva
y su percepción de la realidad. Es a partir del acceso al mapudungum
que el mapuche se constituye en un ser mas pleno, dado que este
paso implica el ingreso al conocimiento y la practica de una moral
coconstituyente del mundo social.
Pero, como ya señaláramos, las limitaciones
que conlleva esta situación no pueden plantearse como la pérdida
de la memoria. De hecho, los pobladores de la agrupación Painemil
han desarrollado prácticas eficaces para enfrentar, aún desde
un posición desventajosa, al gobierno provincial y a la empresa
YPF. La identidad mapuche trasciende el campo específico de las
representaciones para instalarse también como un conjunto de prácticas
que permiten lograr la realización de reivindicaciones sociales.
Consideraciones finales.
Las organizaciones mapuche de la provincia
de Neuquen han planteado desde su formación una serie de reivindicaciones
que van desde aquellas que se encuadran en un campo cultural a
aquellas marcadamente socioeconómicas. Quizás uno de sus mayores
logros sea la habilidad con que han vinculado ambos aspectos en
la estructuración de sus reclamos. La producción de un sistema
de representaciones, la organización de la identidad y la alteridad,
así como la conformación de un corpus discursivo forma parte de
un trabajo simbólico que resulta funcional para expresar demandas
y reivindicaciones de tipo socioeconómico.
Los reclamos por el acceso a la tierra
se realizan solo en primera instancia apelando a un planteo de
anterioridad . El calificativo de "pueblo originario"
no hace mas que poner en relieve sus derechos sobre el territorio.
Sin embargo la fundamentación de tal reclamo no se agota en este
plano. Un saber específico, una particular concepción cosmosocial
convierte al pueblo mapuche en el garante de un orden específico
a partir del correcto uso de los recursos. La racionalidad que
conllevan sus practicas sociales y productivas no es una mas entre
otras racionalidades, ni siquiera es la mejor de ellas; es la
única racionalidad posible frente a la irracionalidad de los no
mapuche.
Para los mapuche los ríos, la lluvia,
la flora y la fauna (en definitiva objetos y medios de producción)
no constituyen elementos indiferenciados de ciertos procesos productivos
particulares. Cada uno de estos últimos pone en relación a distintos
newen y por tanto, producir implica respetar y reproducir las
características de la relación que mantienen entre ellos para
evitar el riesgo de generar el caos.
La tentación de explicar las representaciones
mapuche de la naturaleza en si mismas o de analizarlas únicamente
en relación a su utilización pragmática en pos de alcanzar ciertos
objetivos atenta contra una compresión profunda de las condiciones
de surgimiento y evolución de tales representaciones.
Para abordar tal tarea debemos considerar
las múltiples determinaciones y constricciones del ámbito socioeconómico
en la cual surgió tal producción simbólica. Lo dicho no significa
plantear un relacionamiento mecánico entre la estructura económica
y las representaciones medioambientales de los mapuche.
Como señala Godelier:
"... la percepción social
del medio ambiente no se compone exclusivamente de representaciones
mas o menos exactas de las constricciones propias del funcionamiento
de los sistemas técnico-económicos, sino asimismo de juicios
de valor (positivos, negativos o neutros) y de creencias fantasmáticas.
El medio ambiente siempre tiene dimensiones imaginarias. Es
el lugar donde habitan los muertos, la morada de las potencias
sobrenaturales benévolas y malévolas que supuestamente controlan
las condiciones de reproducción de la naturaleza y de la sociedad.
Tales representaciones dan sentido a comportamientos e intervenciones
sobre la naturaleza que pueden parecer absolutamente irracionales
a un observador occidental" (1989:56).
Esta última cita nos lleva a puntualizar
la particularidad de las distintas racionalidades. Mapuches y
Winkas han desarrollado modalidades diferentes de apropiación
de la naturaleza así como también han producido normas acerca
del uso adecuado de los recursos. Las mismas han variado en el
transcurso del tiempo al compás de los cambios acaecidos en el
sistema técnico-económico. La aplicación de modelos extensivos
o intensivos no ha tenido únicamente consecuencias económicas
así como la relación con la tierra a partir de las figuras de
propiedad o régimen de reserva, no remite exclusivamente a un
plano jurídico. Ambas inciden en la producción de un sistema de
representaciones y normas acerca del buen o mal manejo de los
recursos medioambientales.
Bibliografía.
Aronson,D.
1976 Ethnicity as a cultural system:
An introductory essay. F. Henry (ed) Ethnicity in the Americas.
The Hague, Mouton.
Balandier, G.
1997 El desorden. Gedisa. Barcelona.
Balazote,A.
1995 Impacto social en la reserva mapuche
de Pilquiniyeu del Limay. Tesis doctoral. FFyL. UBA.
Balazote,A. y Radovich,J.
1993 Gran obra e impacto social en
Pilquiniyeu. CEAL, Buenos Aires.
De Valle,S.
1989 La diversidad prohibida: Resistencia
étnica y poder de estado. El Colegio de México. México.
Díaz Polanco,H.
1984 La teoría indigenista y la integración.
En: Indigenismo, modernización y marginalidad. Una revisión crítica.
Juan Pablos Editor. México.
Díaz Polanco, U y G. López Rivas.
1992 Fundamentos para una autonomía
regional. En: Boletín de Antropología Americana. N.25.
Godelier, M.
1989 Lo ideal y lo material. Taurus
Humanidades. Madrid.
Guerrero,J.
1984 La cuestión indígena y el indigenismo.
En: Indigenismo, modernización y marginalidad. Una revisión crítica.
Juan Pablos Editor. México.
Prudhon, P.
1983 Que es la propiedad. Hispamerica.
Barcelona.
Radovich,J.
1993 Política indígena y movimientos
étnicos: El caso mapuche. En: Cuadernos de Antropología Nº 4.
UNLu
Radovich,J. y Balazote,A.
1992 La problemática Indígena. Estudios
antropológicos sobre poblaciones indígenas de la Argentina. CEAL,
Buenos Aires.
1er Congreso Virtual de Antropología
y Arqueología
Ciberespacio, Octubre de 1998
Organiza: Equipo NAyA - info@naya.org.ar
http://www.naya.org.ar/congreso
Auspicia:
|