"Todavía están bajando del cerro". Condensaciones
estigmatizantes de la alteridad en la cotideaneidad escolar.
Lic. Liliana Sinisi*
Licenciada en Ciencias Antropológicas, UBA. Investigadora del
Porgrama Antropología y Educación, Instituto de Ciencias Antropológicas,
Fac. de Filosofía y Letras, UBA.
Introducción
En los países centrales se creía superado
el fantasma del racismo, pero ha vuelto ha manifestarse de forma
violenta y exacerbada, concomitantemente con las migraciones que
se están produciendo en la Europa Central y Peninsular desde los
países del Tercer Mundo -especialmente desde África y el Oeste
Europeo- generadas por cuestiones políticas, económicas y laborales
que existen en sus países de origen.
La Argentina no es ajena a este problema si bien la mayoría de
nosotros muy rara vez nos asumiremos como racistas: "Argentina
crisol de razas", la presencia de inmigrantes de países limítrofes
y no limítrofes (producto de las últimos movimientos migratorios),
se nos proyecta una imagen de nosotros mismos que no queremos
reconocer y que ponemos en los otros: "los argentinos criados
en el crisol de razas" al que nos referimos antes, no encontramos
puntos de contacto con los alemanes y franceses xenófobos de los
que hablan los periódicos: "racistas son los otros";
pero qué pasa cuando silenciamos, como hace algunos, años la expulsión
de los bolivianos por ser los "causantes y portadores"
del cólera o los "propagadores de esta enfermedad en nuestro
país", debido a su entrada "indiscrimindada" por
nuestras fronteras y por que además son "sucios" ya
que en su "patrón cultural no existe el aseo"1.
Es necesario destacar, que el recrudecimiento de las prácticas
discriminatorias se están produciendo dentro del marco de una
fuerte crisis económica del llamado "Estado de Bienestar".
A partir de los años 70, y como consecuencia de la agudización
de esta crisis, se produce una fuerte crítica al modelo de "estado
social", crítica que irá quedando en manos de las tendencias
neoconservadoras y neoliberales. La crisis es producto de las
profundas transformaciones que se suceden en el escenario mundial
y que marcan una nueva reconvención del capitalismo. Este nuevo
modelo de Estado y sus derivaciones políticas de privatizaciones,
individualismo y competencia, reactualizan los conflictos étnicos,
las tendencias ultranacionalistas y alientan la xenofobia desatada
por estas situaciones de crisis: desempleo, falta de vivienda,
de salud, de educación, etc..
Nuestro país se "inserta" en este escenario, en medio
de una política de ajuste estructural. El objetivo es sanear la
economía, aumentar la productividad y la competitividad, pero
enfrentado a la competencia internacional en condiciones de desigualdad
económica y tecnológica, lo que acentúa la desocupación , la pobreza.
Sumado a esto, la presencia más visible de colectivos migrantes
está produciendo un aumento de la xenofobia, la alterofobia y
la discriminación.
Algunas consideraciones teóricas
A partir de esto y como resultado de la
investigación que hemos realizando2, este trabajo se centralizará
en la comprensión y reflexión de las distintas formas que adopta
la construcción de estereotipos, estigmas y discriminaciones en
el contexto escolar hacia los integrantes de diferentes grupos
étnicos y de clase, teniendo en cuenta las representaciones y
prácticas que los sujetos producen en relación a la diversidad3.
La escuela, concebida -desde el discurso más que desde práctica-
como lugar de "encuentro" de la diversidad cultural
y como vehículo "homogeneizador" de las diferencias,
se encuentra en la actualidad atravesada por el conflicto que
plantea esta tradición fuertemente arraigada en el imaginario
frente al aumento cada vez más significativo en su interior de
representaciones estigmatizantes y prácticas excluyentes en relación
a la alteridad.
Sumado a esto, avanza la producción de un sentido común construido
desde algunos medios de comunicación y desde los sectores neoconservadores
en el poder que tiende a reforzar el etnocentrismo, el prejuicio
y las concepciones del mundo estereotipadas. En términos de Apple
"...La nueva derecha trata de intervenir en el sentido común
y ordinario de la gente transformando su conciencia práctica (...)
Esta intevención no es una imposición sino que reelabora de forma
creativa los deseos y los miedos existentes, ¿por qué un trabajador
sin empleo acusa a negros y mujeres? ¿por qué un director de escuela
acusa a las minorías negras o latinas de los problemas de violencia?,
las respuestas a estos interrogantes no están ordenadas previamente
sino que están construidas por el juego de las fuerzas ideológicas
de toda la sociedad..." (Apple, M. : 1996).
De esta manera, la relación nosotros-otros se representa como
una relación entre colectivos irremediablemente opuestos. Un "nosotros"
de "cultura occidental", "cumplidores de la ley
y la normatividad vigente", "trabajadores", "decentes",
frente a un "otros" visto como "perezosos, ilegales,
atrasados, inmorales, deficientes, invasores..." . En las
entrevistas realizadas a docentes durante el trabajo de campo,
muchas veces aparecen estas categorías de oposición "nosotros
pagamos los impuestos con mucho sacrificio y ellos (referiéndose
a los migrantes limítrofes) tienen hospital gratis, comedor escolar
gratis..."; "mis abuelos eran inmigrantes pero le dejaron
algo al país, el Hospital Italiano, el Hospital Español, estos
que nos dejan?..."; "nosotros tenemos una cultura europea
y por lo tanto es muy difícil intercambiar con una cultura inferior".
E. Leach define la relación nosotros-otros de la siguiente manera:
cada uno de nosotros construimos un "yo" que se identifica
con un colectivo "nosotros", que a su vez se contrasta
con algún "otro". Si el otro aparece como algo muy remoto,
se lo considera benigno, tal como al buen salvaje imaginado por
Rousseau. En el polo opuesto, el otro puede ser muy cercano y
relacionado con nosotros mismos: relación padres-hijos, doctor-paciente,
profesor-alumno, etc. Pero entre estos dos polos se encuentra
otra categoría; es aquél otro que estando próximo es incierto,
generando un nuevo sentimiento de amenaza, de inseguridad, ansiedad
y miedo (Leach, E.:1967).
El sentimiento de amenaza, refuerza la construcción de un nosotros
alejada del otro. Una forma de alejamiento sería la creación de
estereotipos culturales que evidencien la distancia "Los
bolivianos son muy lentos, no hablan"; "los peruanos
son agresivos, cuando tenés alguno en el grado siempre hay problemas";
"es gente muy sumisa, no como los nuestros" . El estereotipo
es el conjunto de rasgos que pueden caracterizar a un grupo en
"su aspecto físico, mental y en su comportamiento".
Para Perrot y Preiswerk el estereotipo se compone de dos elementos
fundamentales: la simplificación y la generalización. A través
del primero, la realidad es simplificada en la elección de "elementos
específicos, omisiones conscientes y olvidos (...) por la generalización
una misma categoría es definida según un grupo de conceptos sin
reflexionar sobre las excepciones (...) cuando se ha visto a uno,
se han visto a todos". El etnocentrismo existente en la creación
de estereotipos, se transformará en un "mecanismo de defensa
que tratará de suprimir la comunicación" entre el nosotros
y los otros. (Perrot y Preiswerk:1975)
La construcción de estereotipos se realiza a través del conocimiento
cotidiano y del sentido común, de la misma forma que la construcción
de prejuicios. En este sentido, A. Heller dice sobre la categoría
prejuicio: "... es la categoría de pensamiento y del comportamiento
cotidianos (...) análogamente es el pensamiento cotidiano un pensamiento
fijo en la experiencia, empírico, y al mismo tiempo, ultra generalizador"
(A. Heller:1970). Este proceso de ultrageneralización se realiza
a través de dos vías o caminos, por un lado "asumiendo"
estereotipos o esquemas ya elaborados y por otro, se adquiere
a través del medio en que crece el individuo. Si bien el prejuicio
puede ser indiviudal, la gran mayoría de nuestros prejuicios tiene
raíz social, ya que "solemos asimilarlos directamente de
nuestro ambiente" (Ibid.:1970). Es importante destacar dentro
de este esquema la función "integradora" del prejuicio,
por ejemplo en la cotidianeidad escolar, el prejuicio sirve para
mantener la cohesión de la identidad nosotros, ante los sujetos
objeto de la discriminación, recordemos algunos de los datos antes
mencionados. De esta forma los prejuicios, como categorías de
pensamiento socialmente aceptados, favorecen o justifican medidas
discriminatorias, nos decía una directora: "entre un paraguayo
y un correntinito yo le dejo la vacante al último".
A pesar de esto, es importante tener en cuenta que no siempre
existe una relación tan explícita entre la discriminación y el
prejuicio. Allport, refiriéndose a este problema afirma que, en
esas "relaciones complejas" entre actitudes y comportamientos,
la discriminación aparece por "vías indirectas y ocultas",
ya que muchas veces implica un compromiso público difícil de asumir
por determinados sujetos ante la sociedad (Allport:1954). De hecho,
cuando en algunas escuelas se trabaja el problema de la discriminación,
el prejuicio etc., siempre se lo hace como un problema que les
pasa a los niños entre ellos, en el barrio o en la sociedad, pero
muy pocas veces asume su lugar de productora de sentidos, representaciones
y prácticas muy cercanas a la discriminación y exclusión de la
diferencia: una escuela que selecciona la matrícula, una escuela
donde los niños bolivianos repiten primer grado por ser considerados
"deficientes linguísticos", una escuela donde se cambian
al español los nombre de niños coreanos o chinos, son actos que
aparecen ocultos bajo el manto de la "normalidad" de
la cotidianeidad escolar4.
Por último, otra categoría teórica central para el análisis propuesto
es la de "estigma". Siguiendo a Goffman, pensamos que
el estigma es un atributo altamente desacreditador construido
en relación a determinados estereotipos y marcas de las cuales
son supuestamente "portadores" algunos sujetos y que
significan posicionamientos desde quien los construye: pertenecer
al grupo de los "normales" (Goffman, E.: 1063). De los
diferentes tipos de estigmas que señala Goffman utilizaremos aquel
referido a la raza, la nación, la cultura. Este tipo de estigmatización
es uno de los que más hemos encontrado en nuestro trabajo de campo,
estableciéndose una relación compleja entre estos diferentes atributos
y estereotipos, por ejemplo: ser boliviano, cultura atrasada,
pobre, cuyo estigma sería la "lentitud".
Como vemos, además, la construcción de estigmas se encuentra dentro
de un marco de relaciones sociales determinadas ya que involucra
las definiciones, que más adelante llamaremos "biografías
anticipadas" (Frigerio, G.: 1992), que las demás personas
realizan sobre un sujeto y viceversa. En la construcción de dichas
definiciones aparecen construidos códigos de categorización y
representaciones (Cardoso de Oliveira:1992), por el cual se afirma
la diferencia del "nosotros" frente a los "otros".
Esta categorización muchas veces negativa, incide significativamente
en los procesos de construcción de identidad en la infancia. Por
ejemplo los niños, que son estigmatizados por su procedencia étnica,
el color de su piel o por ciertas "marcas" de clase,
pueden construir de sí mismos una identidad negativa (Erikson,
E.:1968)5, que muy difícilmente se pueda transformar en una identidad
positiva a lo largo de su vida, según la afirmación de Cardoso;
y como observamos en el campo esta identidad estigmatizada negativamente
muchas veces condiciona el éxito que estos niños puedan tener
en su escolaridad .
La escuela frente a la diferencia. Estereotipo y estigmatización.
"Todavía están bajando del cerro, cuando están en 5to grado
recién llegan"
El trabajo de campo se realizó en dos distritos de Capital Federal,
durante los años 1995, 96, 97 en escuelas que presentaban en su
matrícula la presencia de niños migrantes limítrofes -no limítrofes
- o hijos de migrantes. Estas escuelas se transforman así en espacios
multiculturales que a su vez, son atravesados por una creciente
desigualdad social. La elección de la escuela primaria para estudiar
los procesos de diferenciación, estigmatización y discriminación
, se fundamenta en que se considera relevante el papel de esta
institución en el desarrollo cognitivo y social del niño. En este
proceso:
1. El niño se emancipa de la relación primaria
con sus padres.
2. Comienza a incorporar conocimientos, normas y valores diferentes,
a los que puede aprender con su familia6.
3. Comienza a relacionarse con "otros"
niños, muchas veces diferentes a él, de los cuales construye imágenes
positivas o negativas, en el proceso de conformación de su identidad
individual y social7.
Todo este proceso forma parte de uno más amplio, llamado experiencia
formativa escolar (Rockwell, E. : 1982), en el cual tienen vital
importancia la participación de los maestros y la escuela como
institución. La relevancia de esta "experiencia", es
fundamental, ya que si bien es la familia el primer espacio socializador
del niño, donde va adquiriendo los valores propios de su "mundo",
y consecuentemente la discriminación y el prejuicio socialmente
aceptados, es en la escuela el lugar donde se produce la interacción
entre las diferentes concepciones del mundo, tanto la de los maestros
como la de los alumnos. Precisamente Rockwell, define a la escuela
como el producto de una construcción social, lo que significa
que las relaciones establecidas al interior de la misma, no son
relaciones naturales, sino que son relaciones producidas por una
constante negociación de significados. Negociación que, como en
una de las escuelas en las que trabajamos, no es simétrica ni
dialógica sino que está atravesada por el fuerte peso de la construcción
de un colectivo "nosotros" frente a un "otros"
altamente estigmatizado.
Durante la investigación observamos como los docentes construyen
distintos estereotipos y estigmas según la procedencia étnica,
nacional o de clase de los niños/ alumnos. En especial abordamos
en este trabajo la categorización que se realiza de los niños
bolivianos. Esta categorización es una mezcla de atributos negativos
y positivos, en el sentido de que por un lado son "lentos,
perezosos, callados" pero por otro aparecen, precisamente
imbricados a los anteriores como "humildes, respetuosos,
tranquilos". Es por esto que decimos que la frase repetida
por muchos maestros en una escuela: "todavía están bajando
del cerro, cuando están en 5to grado recién llegan" se transforma
en una condensación estigmatizante del grupo. Condensación porque
en ese dicho se resume el estereotipo cultural, el supuesto determinismo
ambiental, la capacidad intelectual y consecuentemente la esperable
conducta escolar del grupo. Estigmatizante, porque se le atribuye
como una marca "natural", que se "hereda"
de padres a hijos y que dificilmente el grupo pueda revertir.
De hecho, algunos maestros se "asombran" cuando algún
niño boliviano rompe la regla del estigma y se transforman en
excepciones a la regla: incorpora rápidamente la lecto-escritura,
resuelven cálculos matemáticos sin problema, etc .
En esta categorización además, abrevan toda una serie de sentidos
construidos a priori y que definen a los niños bolivianos y sus
conductas desde lo que G. Frigerio llama una "biografía social
e intelectual anticipada", sin conocer profundamente al grupo
el docente ya "sabe" de que forma van a responder y
elabora estrategias
pedagógicas y actitudinales en
función de esto:
La directora me confirma (lo dicho por las maestras) que a los
bolivianos se les hace hacer dos veces primer grado porque: "la
cultura es muy lenta, la familia no estimula"....
(Con la maestra de 1ero) "de esta forma mejoran un poco,
solo un poco, se adaptan a nosotros pero siempre más lentos, tengo
años de verlos...Ves este va necesitar dos años como la hermana
... (me cuenta de una experiencia que está realizando con la supervisión
de la maestra recuperadora) es una "prueba" que estoy
haciendo con los chicos a ver si sale...es sentarlos por niveles
de rendimiento similar para homogeneizar, es decir, los mejores
con los mejores, así hasta abajo". Cuando le pregunto como
les fue a los chicos bolivianos en su primer año de escolarización
me responde :"y bien, como les va a ir mal si es el segundo
año que hacen primero"...
Recordemos también, que toda biografía anticipada y estigmatizante
conlleva el hecho de transformarse en una "profecía autocumplida"
. En términos de Becker (Becker, H.,: 1963) tratar a una persona
como si fuera desviada (estigmatizada) es una profecía de autorrealización,
el individuo disminuye su participación social aislándose o cumpliendo
con el mandato impuesto, se autodesvaloriza y resignifica negativamente
su identidad cultural. Es por esto que debemos preguntarnos, si
esta percepción que los docentes tienen acerca de la lentitud
de los niños bolivianos, el hacerlos repetir el grado etc., no
está produciendo que los niños cumplan con el mandato impuesto
por el estigma.
Por último, pensamos que a partir de lo expuesto es necesario
que las instituciones educativas junto con los docentes, directivos
etc., realicen una continua reflexión en torno a las problemáticas
y conflictos que se presentan frente a la presencia cada vez más
significativa de niños migrantes en la escuelas. Dado que, como
afirmamos anteriormente, es la escolarización una experiencia
altamente formativa no solamente para los alumnos sino también
para los docentes
NOTAS
1 Estos datos y categorías fueron extraídos
del diario Clarín, febrero 1993 y de los registros obtenidos en
el trabajo de campo exploratorio.
2 La investigación realizada se denominó: "Los usos de la
diversidad cultural en un marco de neoliberalismo conservador.
Continuidades - rupturas entre escuela y sociedad", dirigida
por la Lic. M.R.Neufeld y el Lic. A.Thisted. UBACyT 1994/98.
3 A nivel personal vengo desarrollando esta investigación para
su presentación a Doctorado.
4 En Mayo del corriente año el diario Clarín nos realizó un reportaje
donde contábamos algunas de estas cosas. La reacción en las escuelas
en algunos casos fue de estupor, en otras de confirmación y ciertos
supervisores negaron lo que relatábamos.
5 Para este planteo se siguió el análisis que Cardoso (1992) hace
del trabajo de Erikson: Autobiographic notes on the identity crisis,
1970, donde se define a la identidad negativa como "la identidad
negativa es la suma de todas aquellas identificaciones y fragmentos
de identidad que el individuo tiene que reprimir dentro de sí
por resultar indeseables o irreconciliables, por medio de la cual
individuos atípicos y minorías marcadas son forzadas a sentirse
diferentes. En el caso de crisis agravadas, un individuo o incluso
un grupo, puede perder esperanza de poseer la habilidad de convertir
esos elementos negativos en una identidad positiva". Este
planteo también fue trabajado por FANON cuando analiza las consecuencias
del colonialismo en la población argelina.
6 El niño que entra en este proceso de socialización escolar,
no es una tábula rasa, ni tampoco un sujeto pasivo, sino que ya
lleva a la escuela ideas previas que ha ido tomando de su entorno
familiar y social, las cuales también influyen en la construcción
o no, de estereotipos prejuiciosos.
7 Actualmente E. ACHILLI está llevando a cabo un proyecto de investigación
sobre la relación del niño y la escuela: "En la formulación
que realizamos, entendemos por experiencia formativa al conjunto
de prácticas y relaciones cotidianas en las que se involucra el
niño en determinados ámbitos -familiar y escolar- cuya modalidad
institucional condiciona el carácter y el sentido que adquiere
para otros y para él mismo, los aprendizajes o, más correctamente,
las apropiaciones que realiza. Ver E. Achilli: El niño entre la
escuela y la familia, en Revista de la escuela de antropología,
Vol. 1, Universidad de Rosario, Facultad de Humanidades y Artes,
Escuela de Antropología, 1993.
1er Congreso Virtual de Antropología y Arqueología
Ciberespacio, Octubre de 1998
Organiza: Equipo NAyA - info@naya.org.ar
http://www.naya.org.ar/congreso
Auspicia:
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