Del Museion de la Antigua Grecia al Museo Virtu@l del Siglo XXI.
Aldo Guzmán Ramos
Profesor y Licenciado en Geografía.
Docente de Turismo y Patrimonio en el Nivel Polimodal.
E-mail: aldo_ramos@hotmail.com
Introducción:
Las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación, especialmente Internet, han transformado el espacio, reduciendo
las distancias virtualmente. La tecnología (aunque no disponible para todos
lamentablemente) hace posible acercar a las personas, objetos, datos, etc.,
que de otro modo no serían posibles de conseguir o tendrían un costo elevado.
Es de primordial importancia poder difundir
la cultura y el patrimonio natural y cultural de la humanidad a través de
las nuevas tecnologías, posibilitando así que un número mayor de personas
acceda a esta riqueza. Una de las formas para socializar la riqueza cultural
e incluso natural es a través de los denominados museos virtuales, los cuales
en los últimos tiempos están alcanzando un desarrollo fabuloso y todo hace
prever que en las próximas décadas el avance será inimaginable.
Las Nuevas Tecnologías de la información y
la comunicación: Internet.
Podemos decir que Internet además de ser una
tecnología, es un medio que ha cambiado y está cambiando nuestra sociedad,
introduciendo nuevas maneras de producir y de relacionarse.
Es una tecnología que nació a finales de los
años sesenta, y que a mediados de la década de los noventa se privatizó y
extendió, generalizándose su uso; por lo menos, en los países más desarrollados
y particularmente en los Estados Unidos. Es en este último y más reciente
periodo cuando la red provoca y modela transformaciones económicas y sociales
que parecen encaminamos hacia una nueva era virtual.
Internet, como se sabe, se originó en
un modelo imaginado en 1960 por los científicos del USA Defense Department
Advanced Research Projects Agency (DARPA), para protegerse de la Unión Soviética
y de la destrucción de las comunicaciones norteamericanas en caso de guerra
nuclear. El producto fue una arquitectura de red que no puede ser controlada
por ningún centro, y está compuesta por miles de redes autónomas de computadoras
que poseen maneras innumerables de relacionarse, circunvalando las barreras
electrónicas.
Si bien Internet surgió como una estrategia de
defensa militar, en la actualidad, podemos decir que es un semillero de empresas,
un foro sobre derechos humanos; una biblioteca casi infinita, una multiplicidad
de comunidades virtuales y mucho más. De esta forma de producto de defensa
militar, se ha vuelto polimórfico y polifuncional.
El desarrollo de las nuevas tecnologías de información
y comunicación de los últimos años, ha posibilitado establecer nuevos escenarios
con un despliegue de recursos nunca antes imaginados. A los límites del espacio
real, hoy podemos sumarle otros con planos mucho más flexibles, lo que permitiría
(por ejemplo) reunir y sistematizar en un solo lugar, las más variadas evidencias
de la cultura.
Los Museos Virtuales: Importancia para la difusión
de la cultura.
La palabra museo tiene su origen en el
latín museum que a su vez proviene del griego museion que era
el templo dedicado a las Musas en la antigua Grecia. El término tendría en
el transcurso de la historia variados significados y usos hasta llegar al
que hoy le asignamos.
Hoy día rige la definición que el Consejo Internacional
de Museos redactó en 1974, en la Asamblea General del 14 de junio en Copenhage
(Dinamarca), que incorpora las enmiendas hechas en la 14º Asamblea General
de Londres (Inglaterra) entre el 1º y 2 de agosto de l983 y en la 15º Asamblea
General de Buenos Aires (Argentina), el 4 de noviembre de 1986, y que define
al museo como "una institución permanente, sin finalidad lucrativa, al
servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere,
conserva, investiga, comunica y exhibe para fines de estudio, de educación
y deleite, testimonios materiales del hombre y su entorno". En esta definición,
los Estatutos de 1974 reconocen también en ella a los institutos de conservación
y galerías con carácter permanente, parajes, monumentos naturales, arqueológicos
y etnográficos, históricos y los sitios que entre sus actividades contemplen
aquéllas de adquirir, conservar y comunicar; los jardines botánicos y zoológicos,
acuarios y otros. Posteriormente, en la Asamblea desarrollada en Londres en
1983, también se incluyeron en esta definición a los parques naturales y a
los centros de ciencias y planetarios.
El museo que hoy se conoce, es el producto de
una larga evolución, la de la historia misma de la humanidad. Su desarrollo
está íntimamente ligado a ella y se origina en el impulso que el hombre de
todos los tiempos ha tenido por poseer y/o reunir objetos de los más variados
tipos, guardarlos y cuidarlos para el porvenir, o como riqueza y legado, o
con fines de ostentación, entre otros. Este ha sido un hecho que se ha manifestado
como constante a lo largo de miles de años, evidencia del reconocimiento y
la unión y dependencia que se establece con los objetos como testigos del
pasado y como punto de partida para comprender la identidad presente y que,
finalmente, condujo a la creación del museo actual. Además, ha proporcionado
un cúmulo de elementos que al dar testimonio de los avances culturales, científicos
y técnicos alcanzados, no sólo hacen posible su conocimiento y comprensión,
sino que dan las claves para la comprensión del presente.
El enorme avance tecnológico, ha permitido en
su conjunción con la cultura la creación de espacios virtuales, donde la sociedad
puede disfrutar de su patrimonio. Así han surgido los museos virtuales, que
podrían definirse como aquellos sitios que, utilizando como soporte al sistema
informático, producen entornos de imágenes sintetizadas que transcurren en
un tiempo real y que conforman una realidad simulada o ilusoria
Dentro del campo de la tecnología de computación,
se dice virtual a la representación de imágenes por medio del sistema informático
que, partiendo de la dupla de dígitos 0/1 organizados en coordenadas de puntos
o elementos pictóricos (pixels) que definen posición, color y brillo, construye
la imagen por la síntesis de un mosaico de cada uno de estos elementos. Dicha
imagen recibe el nombre de infográfica. A través de la digitalización se forma
una imagen de representación analógica a la realidad percibida. Su analogía
deriva de lo digital y por tal situación, es susceptible de obtener una copia
idéntica y de cambiarla sin alterar la estructura.
En los museos virtuales se vuelca desde la información
general sobre la institución, su misión, colecciones, exposiciones permanentes
y temporarias, actividades educativas, actividades curatoriales, historia,
visitas o exposiciones virtuales hasta eventos especiales, horarios, información
del negocio del museo, etc.
La visita virtual, tiene dos variantes:
a) la que puede efectuarse dentro de un sitio
de un museo que existe en el mundo real, del cual reproduce fielmente algunos
espacios con acervo y sin él, con la posibilidad de "recorrerlos",
girar 360° y hasta detenerse en una obra u objeto en particular por un lado.
b) la realizada especialmente para la red con
obras seleccionadas del acervo que puede o no estar expuesto, por otro. Lo
que sería, en verdad, un servicio más del museo aprovechando las nuevas tecnologías.
Otros nombres para este caso son: paseo virtual (virtual tour), paseo
en línea (on-line tour), exposición virtual (virtual exhibition),
colección digital (digital collection).
Los museos virtuales implican un entorno en el
que se presenta un conjunto de información sobre una colección de piezas,
un conjunto patrimonial, etc. (ya exista éste en el ámbito físico o no). Al
hablar de información, se entiende todo tipo de información, es decir, desde
texto, gráficos, imágenes, vídeo, etc. Aunque la mayoría de los museos virtuales
existentes en la red se corresponden con un museo real, existen algunos museos
virtuales que no tienen un museo real que lo sustente.
Además de contener dicha información, el museo
virtual posee unas características de interactividad que permiten una gran
participación por parte del usuario, lo cual le confiere un valor educativo
inestimable.
Estos museos virtuales tienen, en términos generales,
dos ventajas de carácter muy práctico:
-Permiten ser visitados sin necesidad de desplazarse.
Esta es una opción especialmente idónea si nos encontramos lejos del lugar
donde se encuentra el museo real. Obviamente, esto no suple, totalmente, la
experiencia de una visita real a dicho museo.
-Permiten planificar una posible visita real.
Muchas veces queremos viajar a otro lugar y deseamos conocer las principales
atracciones culturales del lugar. A través de recorrer el sitio podemos poseer
toda la información necesaria sobre el museo en cuestión. (Aquí puede entreverse
la necesidad de que los museos virtuales sean auténticos centros de difusión
y atracción ya que pueden ser esenciales para asegurar una visita real a dicho
museo, si éste existe)
Además existen ventajas como en cualquier otro
entorno virtual, por ejemplo, facilita el acceso directo a la información,
facilita el intercambio entre ideas y experiencias entre y con los profesionales
del museo, muestra de una manera interactiva las colecciones de un museo o
las potencialidades de un conjunto patrimonial, etc.
Los museos virtuales poseen muchas semejanzas,
en cuanto a tipología se refiere, con los museos reales y se podrían clasificar
en dos formatos antagónicos. En uno de ellos encontraríamos aquellos museos
reales en los que el usuario va caminando por diferentes salas donde puede
ver diversas piezas colocadas en vitrinas acompañadas por su correspondiente
etiqueta explicativa. Este tipo de museos tiene su propia correspondencia
en los museos virtuales, serían aquellos en los que el usuario literalmente
"va pasando" páginas en las que puede ver diferentes imágenes sobre
algunas de las piezas del museo real. Generalmente, en estos museos el visitante
encontrará bases de datos y descripciones exhaustivas sobre las colecciones,
podrá observar un mapa sobre las diferentes salas así como podrá conocer los
horarios y actividades básicas del museo, datos todos ellos relativos al museo
real.
En el otro extremo, conocemos museos reales en
los que se pide una máxima actividad por parte del usuario. No se trata de
una actividad puramente física, basada en ir apretando botones y ver qué sucede.
Se trata de museos que fomentan la actividad mental y la actividad emocional.
En ellos, el usuario se siente partícipe de la vida del museo y puede intervenir
en él de múltiples maneras. Este tipo de museos reales se traducen en museos
virtuales en los que la acción del visitante es esencial, visitando salas
por temas de interés. El usuario puede ver, por ejemplo, imágenes panorámicas
sobre algunos experimentos reales llevados a cabo en el mismo momento o podrá
preguntar a diferentes expertos sobre los últimos hallazgos arqueológicos
de una excavación lejana.
En los museos virtuales, la interactividad
tiene que ser una condición, una premisa a partir de la cual empezar a trabajar.
Ya sabemos que, en principio, todas las páginas web deben poseer un mínimo
de interactividad. Pero en los museos virtuales ésta se hace aún más importante
ya que se trata de que el visitante pueda acercarse al máximo a un museo que
posiblemente no verá nunca, especialmente si se encuentra a miles de kilómetros
de su localidad.
La interactividad en los museos virtuales debe
entenderse más allá de pasar páginas, y debe centrarse en la necesidad de
generar en el visitante la curiosidad por seguir recorriendo el sitio. El
museo virtual debe contener en sus páginas todas las posibilidades que Internet
posee y plantearlas de un modo práctico, intuitivo y ameno.
Los siguientes son algunos de los museos virtuales
que existen actualmente (solo es una lista a modo de ejemplo):
Sitio: www.prefecturanaval.edu.ar.
(Museo de la Prefectura Naval Argentina. Argentina)
Sitio: www.tierradelfuego.org.ar/museo.
(Museo del Fin del Mundo. Argentina)
Sitio: www.nga.gov/
(National Gallery of Art de Washington. Estados Unidos).
Sitio: www.museothyssen.org
(Museo Thyssen-Bornemisza).
Sitio: www.hermitage.ru (Museo Estatal del Hermitage. San Petersburgo, Rusia).
Sitio: www.guggenheim.org (Museos Guggenheim)
Sitio: www.smm.org.
(Museo de Ciencias de Minnesota. Estados Unidos).
Sitio: www.louvre.fr.
(Museo del Louvre. Francia)
Conclusiones:
Como reflexión final debemos remarcar
principalmente, la importancia de utilizar el impresionante avance tecnológico
para permitir que cualquier ser humano, ubicado en cualquier punto del globo,
pueda disfrutar de las riquezas que la humanidad atesora.
Los nuevos horizontes que abre la Internet
pueden permitir una socialización del patrimonio, que seguramente no sería
posible de otra manera. Lógicamente para acceder a estos sitios, es necesario
contar con la infraestructura mínima, pero obviamente este costo es significativamente
menor si se pretendiera trasladar a cada ser humano a los distintos lugares
(museos en este caso) donde se encuentra localizado el patrimonio artístico,
histórico, cultural, etc. Tampoco con esto se pretende decir que la visita
virtual es igual a la visita real, pero si el sitio esta bien organizado permite
conocer y fundamental interactuar con un cúmulo de datos, información e imágenes
que incluso en algunos casos tal vez no se logre en una visita real.
Por todo lo expresado podemos decir,
por último, que es necesario propiciar la difusión de la riqueza existente
en nuestros museos, permitiendo así alcanzar una "verdadera democracia
cultural" en un mundo en el cual prevalecen muchas injusticias.
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